Producto · by engram
Su conocimiento, el control de quién accede a él y los proyectos que lo generan. Todo funcionando dentro de la propia organización.
Diseñada para cumplir el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial.
Empecemos por lo que se oye a diario
Ninguna de estas situaciones se arregla con más carpetas ni con más reuniones. Todas tienen el mismo origen: la información está repartida y nadie controla del todo quién puede ver qué.
Por qué no basta con usar una IA cualquiera
Están pensadas para usarse en internet y con información que no importa que salga. Una empresa que maneja contratos, datos de clientes o nóminas no está en esa situación. Por eso, en la práctica, hoy solo quedan dos caminos, y ninguno de los dos es bueno:
Ninguno de los dos caminos sirve para una organización que maneja información que no puede salir de sus paredes.

Y hay un tercer problema, menos evidente
Un asistente de inteligencia artificial es un programa al que se le hacen preguntas y responde leyendo los documentos que tiene a su alcance. El problema aparece al darle acceso a la carpeta común de la empresa: la lee entera, incluidas las nóminas, los contratos o los informes de dirección.
El programa no sabe qué puede ver cada empleado. Si el documento está en la carpeta, lo lee y puede contar lo que pone.
Primero buscan en todos los documentos y después intentan ocultar lo que no correspondía. Basta un fallo para que algo se escape.
Si alguien pregunta quién ha podido leer un documento concreto, no existe manera de responder con certeza.
La solución · Qué es
Un sistema donde vive toda la documentación de la empresa. Se le hacen preguntas con palabras corrientes y responde apoyándose en los documentos propios de la organización, mostrando a cada persona únicamente aquello a lo que tiene derecho. Y lo hace sin que ningún documento salga fuera.
Toda la documentación acumulada, ordenada y relacionada entre sí. Se consulta preguntando, sin tener que acordarse del nombre del archivo.
Un sistema de niveles y departamentos que decide quién puede consultar cada documento, y que deja constancia de todo lo que ocurre.
Los proyectos se planifican y se llevan dentro del mismo sistema, con sus equipos, sus plazos y su documentación.
Un ayudante al que se le habla y que trabaja dentro del propio programa: organiza, prepara y ordena.
Lo primero: cómo se protege la información
Cada documento tiene asignado un departamento y un nivel de confidencialidad. Cada persona, los suyos. Antes de que el sistema empiece a buscar, aparta todo aquello que no le corresponde a quien pregunta: la búsqueda ni siquiera llega a mirarlo.


El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial
No es algo que se añada después con documentos y procedimientos aparte: el registro de accesos, la supervisión de las personas y la trazabilidad de cada respuesta forman parte del funcionamiento del programa desde el primer día.
Qué exige la normativa y qué deja hecho el programa

En el producto
No es una promesa: documentación real de una empresa de servicios, con datos de demostración.
1.770 documentos y las 2.990 relaciones que el sistema ha encontrado entre ellos. Nadie las ha escrito a mano: las deduce leyendo el contenido.

Los departamentos, las personas, el nivel de acceso de cada una y los proyectos en marcha. Y para cualquier documento, la lista de quién puede verlo y por qué.


«¿Quién puede ver este documento?» — la lista completa y el motivo de cada persona. Cada consulta y cada cambio quedan registrados.
Se planifican en el mismo sitio donde está la documentación: fases, tareas y plazos, con el ratón.

Se le habla con palabras corrientes y deja el trabajo hecho dentro del sistema —organiza, prepara, ordena— sin que las órdenes ni los datos salgan fuera.

Cuánto lleva cada proyecto y quién responde de él; y de cada persona, cuánta carga tiene sumando todos los proyectos. El sistema lo responde solo, con los datos que ya tiene.


Y esto es lo que lo cambia todo
El sistema resulta más útil cuanto más tiempo lleva funcionando.

Empezar
Se empieza por poco: un departamento o un proyecto. Se instala, se prueba con documentación real, y a partir de ahí se amplía al resto de la organización.